Si la Esclerosis Múltiple se trata antes, a largo plazo la discapacidad será menor

Esclerosis Múltiple9/10/18

El Hospital Vithas Nisa Sevilla se ha convertido en el único centro privado de Andalucía y en el cuarto privado de España que cuenta con una Unidad de investigación y tratamiento de la Esclerosis Múltiple (EM), gracias al acuerdo al que han llegado la Fundación para el Desarrollo de la Investigación y Asistencia de las Enfermedades Neurológicas y Afines Crónicas Discapacitantes (DINAC) y la Fundación Vithas Nisa (FVN). La pieza clave para que este puzzle se complete es el doctor Guillermo Izquierdo, neurólogo y uno de los mayores especialistas mundiales en EM. El Dr. Izquierdo carga a sus espaldas con una dilatada carrera profesional. Ahora, con Vithas inicia una nueva etapa.

A los efectos que produce, se suma el hecho de que la EM aparezca justo en una etapa de la vida en la que hombres y mujeres empiezan a dar forma a su futuro. Y sin embargo, son apenas tres, cuatro contando su unidad, los centros privados españoles que investigan una enfermedad, la EM, de la que, de momento, se desconoce su causa.

¿Qué pretende sumar a este escenario la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Vithas Nisa Sevilla?

Buscamos ante todo mejorar la salud de las personas con Esclerosis Múltiple (EM), no solo prestando el mayor apoyo a nivel asistencial sino aumentando los conocimientos que adquirimos a través de consultas. Nuestro objetivo es intentar fomentar una buena investigación y seguir formando a profesionales, pacientes y familiares en el conocimiento de esta enfermedad de tal manera que consigamos convertir este centro en una referencia para otros hospitales del grupo y para la sanidad privada española. En Andalucía no existe ningún centro privado y en el resto de España apenas hay cuatro.

¿Qué diferencia su proyecto de lo poco que se está haciendo en el resto de España?

Este es un proyecto ambicioso, porque no solo es tratar a los pacientes o investigar y ofrecer cursos de formación. Para que tengamos éxito es preciso contar con un centro como el Hospital Vithas Nisa Sevilla y la red de 19 hospitales con los que cuenta el Grupo Vithas. Y ahí es donde se circunscribe el acuerdo con la Fundación Vithas Nisa.

¿Hacia donde debería dirigirse la investigación en España?

Soy de los que piensan que hay que cambiar el formato de la investigación que se hace en la mayoría de los casos en España: se debe hacer una investigación coordinada con otros servicios, multidisciplinar, donde se trabaje en consultas de segunda opinión, donde estén integradas áreas como la oftalmología, la neuropsicología o la fisioterapia. Todos los pacientes tienen derecho a participar en los avances de la investigación. En EEU, por ejemplo, los mayores centros de investigación son fundaciones. El único dueño de los datos del paciente es el propio paciente y él debe poder decidir en qué estudio participa, lo gestione un centro público o privado.

¿Y cuáles son los próximos pasos concretamente en la investigación sobre Esclerosis Múltiple?

La EM es una enfermedad de la que desconocemos su origen, pero sí conocemos su fisiopatología y cómo funciona. Sabemos que es una enfermedad inmunológica, y después de la fase inflamatoria, que es donde se centran todos los tratamientos actuales, tenemos una fase degenerativa que no controlamos y probablemente ahí está la clave. Ahora todos los estudios buscan las claves de la degeneración, para saber cómo se produce y cómo impedirla. Porque si algo tenemos claro es que, si esta degeneración se trata antes, a largo plazo la discapacidad será menor.
El término “enfermedad neurodegenerativa” asusta mucho. Me atrevería a decir que a partes iguales por sus efectos que por el desconocimiento que se cree envuelve a estas patologías…

La neurodegeneración es la pérdida progresiva de los axones. El cerebro tiene una capacidad de pérdida de aproximadamente un 50% de nuestros axones sin que apenas se perciban cambios significativos (reserva neuronal). Cuando se pierden más de la mitad de axones a edades avanzadas se suele asociar con el proceso degenerativo de la vida. Pero cuando sucede a edad temprana entonces tenemos que intentar averiguar por qué sucede eso. Y utilizamos determinados signos mensurables, como la atrofia, que a su vez se relaciona con aspectos neuropsicológicos que nos indican ese deterioro.La atrofia ya se puede medir mucho antes con pruebas como la Resonancia Magnética, la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT), con el estudio del líquido encéfalo raquídeo y ahora en la sangre estamos descubriendo algunos marcadores que nos aportan datos de esta pérdida axonal.

¿Qué puede aportar el Big Data para conocer y tratar la EM?

Ya tenemos una base de datos a nivel mundial de más de 60.000 pacientes. Combinamos grandes series para extraer conclusiones, optimizar cada tratamiento y el mejor momento para ponerlo, buscando siempre la mayor eficacia. Es sin duda una de las herramientas con mayor futuro en la investigación no sólo en la EM sino también en otras enfermedades neurológicas.

¿Y la genética?

La investigación sobre la genética de la EM ha aportado mucho, pero no todo lo que se quería. Tenemos localizados unos 140 genes que están implicados en la EM, que es una enfermedad poligénica, es decir, no hay un gen determinante responsable de la enfermedad, así que podemos encontrarnos EM en un paciente, determinada por otros genes, que sin embargo no son los principales, pero su combinación esta relacionada con los mecanismos causales de la enfermedad. Además de los factores genéticos, hay otros asociados que tienen una intervención indirecta, incluso algunos son capaces de alterar la epigenética de los pacientes, es decir, de producir una modificación de los genes después de que estos hayan desarrollado su función principal. Estos factores, como son los ambientales, entre los que están la sal, la vitamina D o el tabaco los hemos incluido en otro BIG DATA.

Es decir, tratan de averiguar el origen de la EM, tratarla y aportar calidad de vida Resumidamente así es. Los investigadores estamos comprobando que la verdadera degeneración no se produce durante el brote, sino después del mismo. Pero para aportar calidad de vida necesitamos nuevas herramientas y nuevas capacidades para utilizar técnicas novedosas. Otro punto importante es la incorporación de técnicas de valoración e intervención a nivel psicológico y fisioterapéutico, dos ámbitos poco estudiados. La necesidad de incorporar personal y espacios que puedan tener en cuenta los problemas de discapacidad física y cognitiva es esencial también en el conocimiento y tratamiento de la EM.