Sobrevivir al ictus

16/01/2015

El nuevo Programa de Atención al Ictus de Hospitales Nisa realiza un seguimiento del paciente desde su entrada por el Servicio de Urgencias hasta el diseño de su proceso rehabilitador. El objetivo: reducir al mínimo las secuelas y preservar la autonomía tras el ictus. Apenas unos segundos bastan. El ictus llega sin avisar y sus efectos pueden ser devastadores. Pero no siempre es así.

Sobrevivir al ictusTradicionalmente, los datos que barajaban los expertos respecto a las consecuencias del ictus apuntan que un tercio de los casos se recupera, otro tercio queda con secuelas y discapacidad de distintos grados y un tercio fallece. En los últimos años, nuevos tratamientos inmediatos tras el accidente, así como novedosas herramientas rehabilitadoras en manos de equipos multidisciplinares de profesionales, han conseguido romper la angustiosa balanza de los resultados tras el ictus.

Los expertos no se cansan en repetir como un mantra la importancia de actuar de manera inmediata tras el ictus, trastorno repentino del flujo sanguíneo en una región del cerebro, que origina una serie de síntomas variables en función del área cerebral afectada.

En este sentido, el tiempo que transcurre desde que el paciente sufre un ictus isquémico hasta que el tratamiento ya no es efectivo -concepto conocido como ventana terapéutica- abarca desde los fármacos por vía venosa (tratamiento trombolítico), los tratamientos endovasculares (cateterismo para desocluir la arteria) hasta el inicio de los procesos rehabilitadores. Después de esos tiempos, los resultados y avances no serán, ni de lejos, comparables.

Recientemente, Hospitales Nisa presentó su nuevo Programa de Atención del Ictus. Con él pretende cubrir una demanda creciente detectada entre las personas que han sufrido esta patología: tener un tratamiento integral e intensivo desde su llegada a urgencias hasta su neurorrehabilitación, tras pasar la fase aguda, con la finalidad de que el afectado adquiera el máximo nivel de autonomía física, cognitiva y emocional en el menor tiempo posible.

CADA SEGUNDO CUENTA EN EL ICTUS

Las primeras horas tras haber sufrido un ictus son claves. Por lo que el hecho de recibir una atención temprana, una rehabilitación y una prevención secundaria de la mano de personal altamente cualificado es la estrategia de Hospitales Nisa para minimizar la mortalidad así como las posibles secuelas del accidente cerebro vascular.

Con el Programa de Atención de Ictus, tras la llegada del paciente a urgencias, se realizarán una serie de pruebas complementarias para el diagnóstico adecuado del ictus, con las que se descartarán otras enfermedades y así distinguir entre isquemia y/o hemorragia cerebral.

Además, se aplicará el protocolo de actuación de Código Ictus de Hospitales Nisa que, gracias a sus técnicas innovadoras como puede ser la trombolisis intravenosa incrementa las posibilidades de recuperación de forma notable.

Una vez estabilizado el paciente, será estudiado exhaustivamente para identificar la causa del infarto cerebral y con ello poder indicar el tratamiento más idóneo a cada situación y minimizar la lesión cerebral y las secuelas funcionales, así como prevenir y tratar adecuadamente las complicaciones que se producen en la fase aguda del ictus.

MÁXIMA AUTONOMÍA FÍSICA, COGNITIVA Y EMOCIONAL

Tras finalizar el tratamiento en el hospital de agudo, se realizará una evaluación de la situación funcional y se derivará al paciente al Servicio de NeuroRehabilitación de Hospitales Nisa.

Los tratamientos fundamentales del Servicio que se llevarán a cabo dentro del Programa Integral de Rehabilitación del Ictus ayudarán a que la persona con esta patología neurológica alcance el máximo nivel de autonomía física, cognitiva y emocional, favoreciendo en la medida de lo posible su independencia para realizar actividades de la vida diaria y su integración social.

En la fase de Neurorehabilitación el paciente dispondrá de un tratamiento temprano, individualizado, intensivo e interdisciplinar, con especialistas de neurología, medicina física y rehabilitación, neuropsicología y psicología clínica, fisioterapia, terapia ocupacional, ortoprotesis, logopedia, trabajo social y nutrición.

Además, el Servicio de NeuroRehabilitación apuesta por la innovación y la incorporación de las nuevas tecnologías como complemento a los tratamientos convencionales de probada validez clínica y cuenta para ello con una línea de investigación abierta basada en el desarrollo y aplicación de tratamientos innovadores y las nuevas tecnologías al campo de la neurorrehabilitación.

Tras realizar el Programa de Atención al Ictus el paciente conseguirá disminuir la discapacidad en todas las áreas, con mejorías en más del 40% de los casos con problemas cognitivos, dificultades emocionales y en el riesgo de caídas y en más del 30% en problemas de movilidad global, actividades de la vida diaria y conducta.

SÍNTOMAS DE ALERTA DEL ICTUS

El ictus se presenta de forma repentina. Aunque, hay síntomas que alertan y pueden ayudar a identificarlo:

• Pérdida de fuerza repentina en la cara, el brazo o una pierna, especialmente en uno de los lados del cuerpo (derecho o izquierdo)

• Confusión repentina, desorientación o descenso del nivel de conciencia (desvanecimiento)

• Sensación de adormecimiento, acorchamiento u hormigueo de uno de los lados del cuerpo

• Problemas en el habla: dificultad para hablar, articular las palabras y/o comprender aquello que se le dice

• Repentina dificultad para andar, mareo, pérdida de equilibrio o coordinación

• Problemas repentinos de visión en uno o los dos ojos

• Dolor de cabeza fuerte y repentino sin causa conocida acompañado de vómitos y alteración en el nivel de conciencia

El programa de atención integral al ictus se encuentra en los centros Nisa:

Hospital Valencia al Mar
96 335 25 00

Hospital Nisa Sevilla Aljarafe
95 446 40 00

Hospital Nisa Aguas Vivas
96 258 88 00