El blog de María José Fraile
El blog de María José Fraile
paciente del servicio de Oncología Radioterápica de Hospitales Nisa y periodista

Sugar Rush

02/11/2015

Parece mentira, pero el precio del azúcar refinado ha bajado una barbaridad de unos años a esta parte. Hay superficies que lo venden a menos 50 céntimos el kg. pero ni por éstas lo metemos en la cesta de la compra. Multitud de estudios científicos demuestran que son los azúcares añadidos -generalmente, a base de azúcar blanco-, y las grasas, los responsables alimenticios de nuestras gorduras. Y aún sabiéndolo, por qué somos incapaces de prescindir de él. El azúcar nos levanta el estado de ánimo haciendo que nuestro cuerpo segregue serotonina, la ‘hormona de la felicidad’, y ese agradable subidón es el que os engancha. Para evitar las calorías vacías que predominan en el azúcar cada vez somos más los que nos estamos pasando a los edulcorantes naturales como la estevia y el agave, plantas que endulzan y al mismo tiempo ayudan a reducir los niveles de glucosa (azúcar en sangre). Esta batalla contra azúcar blanco se encuentra en todos los ámbitos. Personas influyentes en la alimentación como el famoso cocinero Jamie Oliver, a través de su campaña ‘Sugar Rush’ (‘subidón de azúcar’), denuncia las graves consecuencias para la salud del consumo del ‘mal blanco’ que deteriora nuestras vidas y en el peor de los casos las destruye. Caries, diabetes, hipertensión, sobrepeso, obesidad, hígado graso… son algunas de las enfermedades asociadas al excesivo consumo de azúcar. Hace unos días, la revista Nature Cell Biology publicaba los resultados de un estudio financiado por la Fundación Científica de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en el que demuestra que existe la posibilidad de bloquear los sistemas de alimentación de las células tumorales, adictas a la glucosa, y que llegan a extraer hasta un 25% más que las células sanas. El objetivo es matarlas de hambre e impedir que se reproduzcan anulándoles su capacidad para digerir glucosa combinándolo con la quimioterapia. Según los investigadores, con ello se ampliará notablemente el efecto antitumoral y permitirá la planificación de tratamientos más efectivos y personalizados en cada paciente. Como ya decía Hipócrates, padre de la medicina, “Que tu comida sea tu medicina”.