Un 20% de los tratamientos de estética se realizan en hombres

botox10/7/18

El “parecer más joven” ya no afecta sólo a las mujeres. Los hombres también sufren problemas de autoestima con la aparición de líneas de expresión y arrugas. Cada vez más varones se sienten interesados por los milagros del Botox® para evitar el exceso de sudoración (hidoresdrisis axilar) o mitigar el paso de los años.

Tal como explica la doctora Raquel Sánchez-Castaño, dermatóloga del Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo, “podemos afirmar que cada vez existen menos reticencias por parte de los hombres a someterse a tratamientos de estética. Actualmente entre un 15-20 % de tratamientos se realizan en varones, donde es tan eficaz, seguro y rápido como en mujeres. De hecho, el Botox® es uno de los tratamientos más demandados puesto que empleado por manos expertas permite relajar las arrugas como las perioculares (patas de gallo), frontales, glabelares (entrecejo), arrugas de la nariz, labio superior, ángulos de la boca o platisma del cuello. Todo ello sin modificar la anatomía de la cara ni dejar el rostro sin expresión”.

El Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 19 hospitales y 27 centros médicos.

Entre 30-45años es el rango de edad ideal para que la acción del tratamiento obtenga resultados óptimos, ya que el Botox®no elimina completamente las arrugas una vez estas son profundas. En estos casos sería necesario añadir otros tratamientos como productos de relleno o realizar un peeling profundo con láser según el caso. “Sin embargo los hombres de 45-65 años pueden obtener muy buenos resultados con el Botox, porque, aunque no elimine sus arrugas por completo, las minimiza y el paciente tiene un aspecto más relajado”, concluye la doctora Sánchez-Castaño.

EXCESO DE SUDORACION

Por otra parte, el tratamiento de la hiperhidrosis axilar está incrementándose en los últimos años ya que es indoloro, inocuo y no tienen ningún riesgo. “Actualmente, –puntualiza la doctora-, si contabilizamos el número de varones que acuden a nuestras consultas para tratamiento con Botox®, observamos que la relación entre pacientes que acuden para tratamiento de hiperhidrosis y para arrugas es de dos a uno.”

Según explica Sánchez-Castaño, “jugadores de fútbol, artistas, representantes son nuestros pacientes más habituales. Llevar unas “tortillas”, zona sudada alrededor de las axilas, hace que muchos varones que trabajan de cara al público no se sientan cómodos, teniendo que seleccionar el color y tipo de ropa para evitarlas. Podemos imaginar el problema que supone para un representante por ejemplo que le suden las manos tener que presentarse a más de 15 personas cada día

MALA PRENSA DEL BOTOX

En general, el primer obstáculo que encuentran los doctores cuando recomendamos el Botox® a un paciente, es la mala prensa que tiene éste entre los medios de comunicación. El mal uso de algunos profesionales en personajes de la vida pública ha generado desconfianza de la población para este tipo de tratamientos. Se ha abusado a lo largo de estos años del Botox® y los doctores lo empleaban de un modo sistemático y parecido en todos los pacientes, sin ajuste apropiado a las características individuales, creando una “cara de Botox®”. “Actualmente, –puntualiza la doctora Raquel Sánchez-Castaño-, las tendencias han cambiado y el buen criterio y buen gusto nos ha llevado a individualizar las necesidades de cada paciente y evitar el bloqueo muscular completo. Ya nadie quiere tener la cara paralizada”.

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