Un diagnóstico previo de la Hepatitis C disminuiría el índice de mortandad y evitaría nuevos contagios

hepatitis C28/7/18

La campaña global por el Día Mundial de la Hepatitis este año 2018 quiere mostrar la necesidad de “ENCONTRAR A LOS MILLONES DE PERSONAS QUE AÚN NO LO SABEN” para poder ofrecerles la oportunidad de diagnosticar, curar y/o controlar la enfermedad y evitar su grave evolución. En Europa, más de 19 millones de personas la población está infectada por el virus de la hepatitis C (VHC) y en España, el número aproximado de casos virémicos oscila entre 167.000 y 289.000. Es la principal causa de muerte por infección en nuestro país.

Muchas de estas personas infectadas no están diagnosticadas: aproximadamente un 50% en España. Ante este problema, el doctor Víctor Toledo Pimentel, digestivo del Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo explica que “estos virus causan una infección que se mantiene silente durante años. La pregunta que nos hacemos es; ¿podremos conseguir el compromiso global de eliminar la hepatitis viral como amenaza de salud pública en 2030? “.

Por ello, -afirma el doctor Toledo-, es clave que el diagnóstico y el tratamiento de estas infecciones se plantee dentro de un paradigma de salud pública, es decir; que además del beneficio individual, entre todos busquemos el beneficio colectivo porque curar a una persona supone también eliminar el riesgo de que ésta contagie a otras”. El éxito o el fracaso de esta declaración dependen del compromiso de muchos agentes a escala global; de los gobiernos, de los responsables políticos y sanitarios de cada país y de la industria farmacéutica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha propuesto por primera vez en el año 2016 celebrar la estrategia de eliminación mundial de la hepatitis viral como amenaza de salud pública para el año 2030. Para ello, se han acordado una serie de medidas que permitirán reducir en un 65% la mortalidad y en un 90% las nuevas infecciones para el año 2030, salvando 7,1 millones de vidas en todo el mundo.

Estas medidas incluyen, -explica el doctor Toledo Pimentel-, garantizar la vacunación frente al virus de la hepatitis B al 90% de los bebés que nacen en todo el mundo, asegurar que el 100% de las trasfusiones de sangre y que el 90% de las inyecciones sean seguras, promover que el 90% de las personas infectadas se haya hecho la prueba diagnóstica de las hepatitis B y/o C mediante un sencillo análisis de sangre para saber si están o no infectadas y, finalmente, comprometerse a que el 80% de las personas infectadas pueda acceder a los tratamientos los cuales, para el caso de la hepatitis C, curan a la mayoría de las personas que los reciben un aproximadamente 3 meses”.

secciones: aparato digestivo