Unidades específicas; clave del éxito al tratar cardiopatías congénitas

14/02/2014

El 14 de febrero se celebra el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas; un grupo de alteraciones que cada año afecta a 4.000 niños en España. La Unidad del Hospital Nisa Pardo de Aravaca ha desarrollado un modelo de trabajo idóneo para manejar estas enfermedades.

Los doctores Pascual, Cazzaniga y Greco estudian un caso de la Unidad de Cardiopatías Congénitas

Los doctores Pascual, Cazzaniga y Greco estudian un caso de la Unidad de Cardiopatías Congénitas.

Hoy se celebra el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, un conjunto de patologías que afecta cada año a 4.000 niños en España. El Hospital Nisa Pardo de Aravaca ha logrado constituir una unidad específica para el tratamiento de estos problemas regido por un modelo de trabajo en equipo y por la coordinación con otras unidades del hospital que ha multiplicado las tasas de éxito, tanto en el caso de cirugías correctivas; las que se llevan a cabo para eliminar la patología, como en las paliativas; intervenciones llevadas a cabo para asegurar la supervivencia del paciente hasta la siguiente operación o tratamiento.

El abordaje de una cardiopatía congénita comienza a veces en la Unidad de Diagnóstico Prenatal del propio Hospital cuando en alguna de las ecografías que se practican al feto se detecta alguna anomalía. Eso sucede en torno a la semana 18-20 de gestación y ocasionalmente ocurre más tarde. En ese momento, se notifica a la Unidad de Cardiopatías Congénitas, desde donde se establece qué tipo de trastorno afecta al feto y cuál es la solución más adecuada.

» Hacemos un trabajo muy intenso de planificación del parto de manera minuciosa por parte de todos los especialistas que van a jugar algún papel en el tratamiento del pequeño. Se implica a obstetras y matronas, a los cirujanos, a los encargados de hacer cateterismos, anestesistas, al departamento de diagnóstico por imagen, al equipo de la UCI neonatal… en definitiva, nos anticipamos a todas las eventualidades que se puedan presentar para recibir al bebé en las mejores condiciones y que no sufra ningún factor hemodinámicamente desfavorable, algo que puede ser devastador para él», explica el Doctor Mario Cazzaniga, coordinador de la Unidad de Cardiopatías Congénitas del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

Este especialista destaca la importancia de contar con unidades específicas y equipos multidisciplinares que trabajen «no todos a la vez, pero de manera perfectamente coordinada para controlar en todo momento los tiempos adecuados para acometer cada acción terapéutica».

Esta coordinación y trabajo en equipo hace posible que en la Unidad de Cardiopatías Congénitas del Hospital Nisa Pardo de Aravaca se haya podido prestar especial atención a una faceta esencial en el tratamiento de estos pequeños: la atención, soporte y formación constante a los padres. «Es absolutamente imprescindible mantenerlos informados desde el primer momento, dejarles claros los pasos que vamos a dar, los motivos de cada actuación y enseñarles cómo han de cuidar a su hijo para que todo salga bien. En nuestra unidad hemos sido capaces de integrar en nuestros tratamientos estrictamente médicos la atención a las necesidades emocionales de nuestros pacientes y familiares ante diagnósticos complicados y en ocasiones graves», abunda Cazzaniga.

LA NECESIDAD DEL SEGUIMIENTO

Otro de los aspectos destacados por el coordinador de la Unidad de Cardiopatías Congénitas del Hospital Nisa Pardo de Aravaca es el seguimiento de la evolución de los pacientes una vez que superan la edad pediátrica. «Es necesario un control especializado; no vale cualquier control cardiológico convencional», aclara Cazzaniga.

Los pacientes adolescentes y adultos con cardiopatía congénita, operada o no, requieren nuestra ayuda para controlar su evolución, conocer su capacidad funcional, su destreza laboral, administrar medicamentos, y aconsejar el modelo de vida más favorable para que su percepción de salud y su calidad de vida sean óptimas.

Es necesario que tengan un especialista que les explique que los tatuajes y piercings están prohibidos, que han de excluir radicalmente el tabaco y el alcohol de sus vidas, que el deporte lúdico no sólo no está contraindicado, sino que es favorable a pesar de su condición de cardiópatas,  que salvo excepciones muy concretas el embarazo no es un problema, pero que ha de estar especialmente controlado, igual que el parto… circunstancias que van surgiendo a lo largo de los años y que no siempre se saben resolver si no es por expertos en este área.

EL CASO DE SANDRA

Precisamente gracias a esta labor de seguimiento, los profesionales del Hospital Nisa Pardo de Aravaca están al tanto de la evolución de prácticamente todos los pacientes que han pasado por la Unidad de Cardiopatías Congénitas.

Incluso en casos como el de Sandra, una pequeña de Guinea Bissau que nació con una comunicación interventricular (los ventrículos del corazón están comunicados por un agujero), y que actualmente se encuentra sana, no sufre secuelas y tampoco toma ninguna medicación.

Sandra fue intervenida por el equipo del Doctor Cazzaniga en junio de 2013 gracias a la labor de Aida (Ayuda Intercambio y Desarrollo), la ONG Infancia Solidaria y la Fundación Hospitales Nisa. Desde que llegó a España hasta que regresó a su país, la pequeña y su madre estuvieron viviendo con una familia madrileña y en constante contacto con los profesionales médicos. Todos los controles posoperatorios que se realizaron fueron satisfactorios y tras recibir el alta «si la vida le sonríe en su país podemos decir que vivirá con un corazón perfectamente sano», resume Cazzaniga.