“En Valencia, faltan camas para el enfermo mental grave”

Antonio Galbis - Psiquiatra

28/12/2016

En ocasiones es la desconexión con la realidad. Otras veces la falta de control sobre sí mismos. También como respiro para las familias. El ingreso hospitalario de pacientes con enfermedad mental obedece a distintos motivos. La disponibilidad de centros en los que hospitalizarlos es, hoy por hoy, insuficiente.

La atención al paciente mental ha evolucionado en los últimos años hacia un planteamiento más integrador. Atrás quedan los centros de internamiento que en cierta manera protegían al enfermo dotándole de todo lo necesario pero que acababan por aislarlo de la sociedad.

Sin embargo, la complejidad de la patología explica que las personas con enfermedad mental sigan padeciendo, en ocasiones, episodios que precisan de su hospitalización. Y distintos factores apuntan a que, en los próximos años, esta necesidad irá en aumento.

El Dr. Antonio Galbis es psiquiatra. Miembro de la Asociación Española de Psiquiatría Privada; forma parte de su junta directiva. En 2012 presidió el Congreso Nacional de Psiquiatría Privada que tuvo lugar en Valencia.

En las últimas décadas, la atención al paciente de salud mental parece haber cambiado, o, al menos, ya no existen aquellos sanatorios que provocaban tanto rechazo. ¿Cómo se explica, sin embargo, que el caballo de batalla siga siendo el estigma que soportan este tipo de pacientes?

Sigue existiendo mucha desinformación.  Empezando muchas veces por los propios médicos. En este sentido estamos lejos de entender que el cerebro es parte del organismo, y puede enfermar exactamente igual que cualquier otro órgano y ser tratado con fármacos como cualquier otra patología.

También hay que tener en cuenta que la enfermedad mental produce por sí misma ese aislamiento. El enfermo deja de tener comportamientos normales, se desconecta de la realidad y tiene razonamientos difíciles de comprender. Pero conviene aclarar que hoy en día estos pacientes están muy controlados si reciben la medicación adecuada.

¿Qué vías/herramientas convendría  habilitar para romper el estancamiento  actual?

La investigación es  fundamental para no depender de la industria farmacéutica. Hace años, por ejemplo, la depresión se clasificaba entre exógena -debida a circunstancias externas como una ruptura, la muerte, etc.- o endógena, es decir, desencadenada por un fallo del cerebro.

Hoy, y gracias a la investigación, sabemos que toda depresión implica alteraciones químicas -degeneración de neuronas del hipocampo, alteración de neurotransmisores,etc.- y que en su tratamiento la química es fundamental.

La tendencia a la integración de las enfermedades mentales choca con el concepto de ingreso hospitalario de estos pacientes, ¿qué explica esta necesidad?

Casos en los que la gravedad de enfermedades como la psicosis, la esquizofrenia o los delirios llevan a la persona a perder el contacto con la realidad y a creer realmente, por ejemplo, que alguien les persigue o les quiere matar. Desgraciadamente este tipo de delirios está subiendo por culpa del consumo de drogas. Y es preocupante, en este sentido, la desdramatización que existe en torno al consumo de cannabis

Otro perfil sería el de personas que sufren depresión o ansiedad graves, asociados a la pérdida de ganas de vivir, incluso a intentos de suicidio. En estos casos el ingreso hospitalario es una fórmula de protección frente a ellos mismos.

¿Qué valor añadido puede aportar un abordaje multidisciplinar de la enfermedad mental como el que se ofrece en la Unidad Hospitalaria de Salud Mental del Hospital Nisa Valencia al Mar?

Fórmulas como la que ha implantado Nisa Salud Mental permite descartar causas que sólo se descubren tras un estudio exhaustivo del paciente. Por ejemplo, los resultados de una analítica pueden descubrir un hipotiroidismo que explique ciertas depresiones. Existen enfermedades neurológicas o incluso ciertos tipos de cáncer que desencadenan enfermedades mentales.

Por otra parte, es cierto que centros como Nisa Salud Mental vienen a paliar un déficit de plazas de hospitalización en salud mental que actualmente padecemos en la Comunidad Valenciana.

¿Cómo prevé que evolucionen los casos de enfermedad mental en los próximos años?

La sobreprotección que estamos dispensando a los hijos va a aumentar sin duda la intolerancia a la frustración, con todo el riesgo que conlleva de padecer depresión  y/o ansiedad.

Por otra parte, el “exceso de información” al que sometemos a nuestros cerebros diariamente junto a la necesidad continua de estar al día…. las adicciones, la inmadurez, y la predisposición congénita a padecer enfermedades  mentales  (es una combinación de distintos factores) es lo que finalmente nos lleva a enfermar.

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